Algunas reflexiones acerca de la creatividad en la educación

 

¿A que nos referimos cuando decimos que un talante creativo requiere  trabajo?

Desde el punto de vista filosófico y/o místico siempre se ha afirmado que la obra creativa aparece o se produce de manera súbita, por “inspiración divina”. Pues bien, numerosas investigaciones han llegado a la conclusión, casi unánime, de que el trabajo creativo, o la creatividad,  requiere trabajo, metodología y esfuerzo.

“Que cuando me llegue la inspiración que me encuentre trabajando”, decía Picasso. La inspiración repentina es el resultado de un trabajo, a veces muy largo silencioso y anónimo, que se gesta y desarrolla en nuestro subconsciente. Luego, cuando la iluminación surge viene la segunda parte del trabajo: la puesta en práctica de la idea y la confrontación con la realidad es en esta etapa en donde se puede producir el abandono.

Sólo los genios dotados de un talento “sobrenatural” pueden crear por el simple placer de crear, aunque podríamos afirmar que ellos también crean movidos por la necesidad innata de crear. Nosotros, los mortales, desplegamos nuestra creatividad principalmente, por no decir exclusivamente,  para satisfacer  necesidades  más bien “materiales” o para solucionar un problema, que concluyen en una obra o en algo concreto, por lo tanto se necesita un considerable despliegue de recursos y trabajo ( según la envergadura de la tarea). Esta afirmación nos conduce a reivindicar  una  actitud creativa permanente, como una herramienta que siempre llevamos encima, que a la larga se convierta en una rasgo de carácter. En las necesidades está, por supuesto, las de carácter espiritual, artísticas y otras.

 

La creatividad en la educación

 

El deseo de aprender de manera sistemática y  programada no se manifiesta hasta bien avanzada la adolescencia, antes, es forzar la naturaleza propia del ser humano, por lo tanto es necesario desarrollar herramientas creativas en el procesos de aprendizaje como anzuelo motivador.

No es necesario ser erudito en temas de  educación para entender y sumarnos

a las cuitas educativas de la sociedad. Aunque el malestar versa más sobre temas de rendimiento académico (cumplimiento de programas de enseñanza), técnicos (infraestructura y personal docente) o instrumentales (responder satisfactoriamente a las expectativas del mundo laboral), que  a lo tocante al desarrollo del niño como individuo critico, curioso, atrevido, osado, bulímico (del saber), responsable de sí mismo y de sus actos. Ahí está el error.

Así, se decreta el fracaso en la educación, en todos sus aspectos, cuando el educando no responde a los estándares impuestos de manera arbitraria a todos los individuos por igual.

Así, se imparte una educación enciclopédica en donde lo único que interesa es almacenar conocimientos, formar individuos que no saben crear sino reproducir, una educación basada en la cantidad y no en la cantidad, en el “cuanto” (se aprende) y no en el “cómo” (se aprende) Hay profesores, inteligentes y con sentido común, que piensan que “habría que reducir la cantidad a favor de la cálida”

En el ámbito de la educación el terreno de actuación de la creatividad esta fuertemente limitado por  la presión de las exigencias de conformismo y rendimiento. En la actualidad la actividad creativa no es considerada como una actividad en sí misma, ni tan sólo como elemento importante en las materias enseñadas. Protagonismo absoluto tienen entonces las asignaturas llamadas instrumentales: lectura, lengua, matemáticas, escritura y otras,  que en la antigua Grecia eran consideradas como asignaturas menores o simplemente como instrumentos indispensables para el desarrollo de los aspectos más prácticos de nuestras vidas, y necesarias para el cultivo de otras disciplina.

En el sistema educativo las asignaturas instrumentales deberían ser sólo lo que su propio nombre indica: instrumentos para el cultivo de otras facultades o disciplinas. Es decir, estas disciplinas, que con tanto ahínco se enseñan,  deberían plantearse como un medio y no como un fin. Un medio para alcanzar la sabiduría necesaria que nos permita movernos por el mundo con soltura y humanidad.

Sin embargo, hoy el estilo divagador y las cavilaciones especulativas gozan de muy mala prensa. Errar por caminos imaginativos que ahondan  en  reflexiones profundas y esclarecedoras están desterradas de los programas educativos; sólo se desean respuestas rápidas, no interesa el camino recorrido, que en una búsqueda inteligente es más provechoso que la respuesta misma.

El niño no asume con pleno agrado su proceso educativo, en  donde la recompensa es diferida y los resultados poco claros,  o al menos no vislumbra ganancia a corto plazo. Es por eso muy importante desarrollar en primer lugar su curiosidad y estimular su apetito por el saber, características innatas en el aprendiz de humano. Es tan fácil suscitar el entusiasmo, a veces desbordante, de un niño, bastan algunos ingredientes, menores, según algunos, como pueden ser el aspecto lúdico y la diversión.

 

Entre los numerosos factores que podemos achacar a la perdida de creatividad entre los más pequeños podemos señalar el exceso de estímulos como un factor determinante. ¿Cómo pueden imaginar si todo su ocio está pensado hasta el ultimo detalle?, tienen juguetes cada vez más atractivos, coloridos y sofisticados, los libros de texto de diseño impecable han remplazado cuadernos y dibujos caseros, los parques temáticos proponen  un imaginario enlatado y de consumo inmediato.

 

Primero que nada es la construcción de un clima creativo, la mejor manera de romper con las formas aburridas y repetitivas de enseñar y aprender.  Educar creativamente no se enseña de manera directa, sino que se propicia mediante mecanismos diferentes como pueden ser:

* El dialogo

 

* El desarrollo del pensamiento creativo, como instrumento de vida

 

* Las preguntas (del educador al alumno), en oposición a una educación basada en las respuestas  en donde los niños son meros depositarios de conocimientos.

 

* Potenciar  mecanismos tan elementales como son el indagar, construir conocimientos propios desde su propia perspectiva y experiencia.

 

* Potenciar acciones innovadoras y explorar cada vez nuevos horizontes, enseñarles a ir cada vez más allá de sus propios conocimientos,  enseñarles que el aprender es una historia sin fin.

 

Existen  algunos aspectos relevantes a tomar en cuesta en la creatividad en la educación:

Características  personales: es este punto el docente debe adoptar una actitud critica permanente con su propia practica, debe desarrollar una actitud empática y carismática con sus alumnos, con el fin de estimular el deseo de aprendizaje.

La tolerancia  (de parte del educador) con las ideas (nuevas) y a veces con algunas actitudes “incomodas” de algunos alumnos. Un educador creativo es sobre todo reflexivo y estimula la independencia de pensamiento, es, si su carácter se lo permite, alegre y optimista.

En una enseñanza creativa el entorno es importante, por lo tanto, el aula debe ser un espacio estimulante:  el color,  la luz y los elementos circundantes son esenciales para el estimulo creativo, aunque algunos expertos en creatividad aseguran que los estímulos exteriores son un obstáculo para la creatividad interior.  (la televisión  y los juegos videos son  un claro ejemplo de ello)

La práctica cotidiana  es otro aspecto importante en una educación creativa, el aula es un espacio de creación, de experimentación en donde las ideas propias pueden y deben ser puesta en practica.  La practica en un encuentro entre la creación y la producción, es el lugar idóneo para el ensayo de nuevas posibilidades y alternativas.

Metodologías para el desarrollo de la creatividad hay muchas y casi todas pueden ser aplicadas en  el marco educativo: Torbellino de ideas, Analogía inusual y otras.  (las explicaré en los próximos materiales).

Los resultados de una educación creativa tienen  un alto valor positivo porque desarrolla:

*La capacidad de iniciativa

*La auto motivación

*La constancia

*La curiosidad

*La autonomía

*El sentido practico

*La imaginación.

El desarrollo de la creatividad no sólo requiere técnicas atractivas, sino también implica  intervenir en  aspectos  estructurales del pensamiento: potenciar el pensamiento lateral, creativo, analógico como alternativa al pensamiento reproductivo y lógico, que no son, cabe decir, incompatibles. Además, el concepto mismo de creatividad, como un proceso variado y dinámico abierto a lo desconocido, reclama procesos e instrumentos distintos a los usuales.

 

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s

A %d blogueros les gusta esto: